fbpx

¿Por qué ODIO que me digan “No te enojes”?

¿Te acuerdas de “Intensamente” y de los ejercicios que te pedí que hicieras? Bueno pues si yo tuviera que decirte quién está a cargo de mis emociones tendría que ser…

Inside out anger

Bueno, con un poco más de curvas y sin esa corbata Godín, pero si… el enojo es mi emoción preferida para reaccionar ante los cambios de la vida.

Y si eres como yo, con el enojo a cargo, seguramente has escuchado muchas veces la frase “No te enojes” (léase con tono propio de un domador de leones al león con hambre), y hay dos motivos por los que odio esta frase con todo mi corazón.

1. Porque me parece un poco egoísta

Si me dices que no me enoje, no estás entendiendo y menos respetando mi necesidad de sacar de mi sistema todo lo que me disgusta, te pongo nervioso, te pongo de malas, te asusto… y lo que me pides es que deje de hacer esas cosas tan horribles… para no incomodarte. Pero a mi… a mi eso no me ayuda, porque considero que necesito decir que estoy enojada, y eso me ayudará a trabajarlo y superarlo.

2. Por qué pensamos que enojo es lo mismo que agresividad… y lo censuramos.

Ya sé lo que estás pensando… si claro, pero no todo el mundo tiene una conciencia personal suficientemente buena como para saber que usará ese enojo para educarse. O sea, hay gente que si da miedo cuando se enoja.

A veces reaccionamos de maneras absolutamente reprobables, como si sólo pudiéramos expresar nuestro enojo con gritos, groserías y cosas feas. Por eso la gente dice “no te enojes”, porque si te vas a enojar así… ¡qué horror!

Pero déjame decirte una cosa como fiel fan de esta emoción: El enojo y la agresividad no son lo mismo.

 Lo que hacemos con la emoción no es la emoción misma.

Es como un coche. ¿es bueno o es malo?

Pues depende, si lo usas para atropellar a alguien, es claramente usado con un mal fin, pero si lo usas para llevar al hospital a una embarazada a punto de parir, creo que te lo agradecería eternamente (y su bebé también).

Así que, no, las emociones no son negativas en sí mismas, lo que hace TODA la diferencia son las conductas que nosotros activamos a partir de sentir esa emoción. El enojo es una emoción que busca defendernos cuando nos sentimos en peligro, atacados, socialmente en riesgo… es nuestro botón de alarma. Me parece que es una cosa maravillosa, un mecanismo de nuestro cuerpo que nos cuida hasta de nosotros mismos, pero si vas por el mundo tocando el botón para todo, lo descompones.

Estar enojado, si. Volverte agresivo y grosero con los demás, no.

No justifiques que “así te sientes” para maltratar al prójimo, por favor te lo pido de corazón. Mejor, te dejo una lista de cosas que puedes hacer para procesar tu enojo:

Cosas que puedes hacer para procesar tu enojo

El enojo, el miedo, la tristeza… son emociones que ponen incómodos a quienes nos rodean, eso es algo normal, pero a veces, a los que no son dirigidos por el enojo les cuesta mucho trabajo lidiar con este tipo de personalidades así que les dejo una lista de cosas para decir en vez de “no te enojes” (no te aseguro que todas te funcionarán porque hay muchos tipos de enojones pero pruébalas y revisa cuál te facilita el diálogo):

¿Qué pasó?

¿Qué, en concreto, te enojó?

Primero piensa y luego actúa

Si quieres hablamos cuando se te baje el enojo

Estás reaccionando de una manera súper agresiva/grosera

No puedo hablar contigo en este momento

Si quieres que te conteste, necesito que te calmes primero

¿Tú eres enojón(a) o agresiv@? ¿O le huyes a alguno de los dos? ¿O eres tan feliz que los pajarillos cantan para ti?

Cuéntame aquí abajo en la sección de comentarios qué sientes cuando alguien dice “no te enojes”, o qué cosas dices cuando alguien está muy enojado para que se tranquilice.

Te mando besos y te deseo un excelente cierre de semana

También te puede interesar:

El Programa más grande y completo de Descubre con una duración de 11 meses, con 11 módulos, llamadas grupales, sesiones uno a uno con Lore, ejercicios de movimiento, clases con especialistas, y una comunidad única que te acompaña.

¿Ya lo conoces?

¡Iniciamos cada primavera!