mi parte favorita

Y ahora...

Hablar de mi, porque mi megalomana interna lo disfruta, porque en general no me para la boca, pero sobre todo, porque quiero que me conozcas tan bien que tengas claro si deseas trabajar conmigo a más profundidad, si quieres saber mejor qué esperar de mí y mi podcast, y simplemente… para, como los amigos con derechos que llegan siempre a ese punto… saber qué somos y a dónde vamos 😉

de Lore

El chismógrafo

Mis alter egos en pantalla:

  • Hermione Granger, por supuesto. Por ser la nerd que busca en libros lo que a los demás les da flojera y esa ñoñez la saca siempre del apuro.
  • Nairobi de “La casa de papel” por infundirle alma a un proyecto que no parecía tenerla, además de ser una gran feminista.
  • Cristina Yang de “Grey’s Anatomy” por ser directa y muy inteligente.
  • Cece de “New Girl” por ser la mejor amiga, además de muy sensual y noble.
  • Frankie de “Grace y Frankie” porque es libre, alternativa y MUY cagada.
  • Gigi de “A él no le gustas tanto” por su inocencia y fe en el amor que sabía que existía para ella en algún lugar, y porque con esa fe, lo crea.
  • Daenerys Targaryen de “Game of thrones” (antes de que echaran a perder la serie, OBVIAMENTE) cuando era una mujer que literalmente renació de las cenizas.

Mis princesas favoritas

  • Mulán, porque básicamente salva a su país rompiendo las reglas, muchas gracias.
  • Mérida, porque es rebelde y berrinchuda, y entiende la lección gracias a la empatía que es capaz de sentir.
  • Tiana, porque es terca y se aferra a su sueño aún cuando todas las circunstancias juegan en su contra… y
  • Jazmín, la primera noción de feminismo que tuve a los 9 años, porque cuando dice “no soy un premio que hay que ganar” algo hizo clic dentro de mi y fue la primera piedra para entender la manera en la que las mujeres somos vistas como propiedad.

Amo

  • A mi esposo, lo mejor que me ha pasado en la vida.
  • A mis amigas porque son mis almas gemelas y me siento muy orgullosa de haber llamado y manifestado mujeres tan chingonas, tan inteligentes y tan amorosas.
  • A mis alumnas, de todas las edades que con cada clase me dan lecciones de vida.
  • A mis maestras, coaches y terapeutas que me han iluminado el camino para salir de los peores momentos de mi vida.
  • A mis papás y sus enseñanzas, al amor que siempre me han demostrado en palabras y en acciones.
  • A mis hermanos y su sentido del humor y la nobleza de su corazón.
  • El chocolate amargo, las sales de baño de lavanda, los cuarzos rosas y taparme con una cobija calientita en una tarde lluviosa.

Odio

  • Los partidos políticos, y en general todas las estructuras machistas, el mansplaining, a Romeo, a Bella Swan de “Crepúsculo” (y en general a todas las protagonistas que no se crean que son chingonas, que cuando alguien les dice “te admiro”, responden “¡no! ¿por qué?”).
  • El olor manzana canela de los aromatizantes que pica la nariz.
  • La lanzada de liga en las bodas 🙄.
  • El chocolate blanco que se mete directo a mi encía.
  • El color verde popó de bebé y,
  • Los vinos que se abren con taparrosca (no he tenido buenas experiencias).

Me da igual

  • El futbol.
  • Si las quesadillas llevan queso o no.
  • Si no era penal.
  • Si los chiles en nogada van capeados o no, y,
  • El sexo, color, raza, tamaño o condición socioeconómica de una persona…

Todo eso me da muy igual a la hora de tratarla como una persona digna.

Mi materia favorita en la escuela

  • Español en primaria.
  • Antropología en secundaria.
  • Historia en preparatoria.
  • Psicología en la universidad y,
  • Creatividad en la maestría (seee, soy orgullosamente ñoña)

Una canción que nunca falla para pararme a bailar: “Despacito” de Fonsi o “The Middle” de Zedd

Mi kriptonita emocional: trabajar obsesivamente como pretexto perfecto para no sentir y no pensar en mi.


Mi medicina favorita:
desayuno terapéutico con mis amigas, leer tirada en el tapete de mi sala, colorear con plumones y comer conscientemente una cereza cubierta de chocolate amargo mientras escucho música soul y cierro los ojos.

Mis capítulos favoritos de

¡Con amor,

Carajo!

Es increíble cuánto puedes conocer sobre mí a través de mi trabajo, y “Con Amor Carajo” lleva existiendo casi 5 años, así que puedes ver y escuchar la evolución que hemos tenido el programa y yo.

Mis identidades

Yo a más profundidad...

Soy una mujer cisgénero, heterosexual, que habita un cuerpo grande, hija, hermana, esposa, amiga, profesionista, pedagoga, neuropsicóloga, coach, podcaster, emprendedora, mexicana.

Mis ancestros provienen de la antigua Hispania y de tierras Aztecas, por mi ADN corre sangre tanto del conquistador como del conquistado. Dentro de mí siento esa dicotomía con frecuencia: la que desea imponer su voluntad y, a la vez, la que desconoce su propia autoridad. Procuro que siempre tenga la última palabra Lorena, no ninguno de estos extremos.

Nací y vivo en la Tierra una vez conocida como “la gran Tenochtitlán”, la que mis antepasados creían era “el corazón de la Tierra”… un corazón muy lastimado, si me permites decirlo. Lleno de buena voluntad, de esperanza, de una inmensa capacidad de reinventarse desde las cenizas… y al mismo tiempo agotado, desprotegido y válidamente furioso. Todo eso también vive en mi.

Cada vez esta lista de quién soy va creciendo porque creo firmemente en reconocer todas las YO que co-existen dentro de mi. No soy una persona simple (como tú tampoco lo eres) y me he dado a la tarea de reconocer todas las influencias que han tocado mi vida para que sea quien soy hoy.

Mi linaje

Somos las plegarias de nuestras abuelas.
Somos los sueños de nuestros abuelos.
Somos el aliento de nuestros ancestros.
Somos el espíritu de la vida. 
Canción de Sweet Honey in the Rock

He trabajado mucho estos últimos años en entender (no sólo con la mente, sino a un nivel profundo, espiritual y emocional) que no estoy sola, que las cosas no dependen sólo de mí, que tengo muchas, muchas, MUCHAS personas (en cuerpo y alma) ayudándome… nos une la sangre y el apellido, pero también los deseos de vivir en paz, de sanar, de hacer un cambio positivo en este mundo. Algunas fueron “almas gemelas” que vinieron a enseñarme algo sobre mí y ya no están en mi vida, aún así, las honro y agradezco las lecciones.

Cuando hablo de linaje hablo de todos los ancestros que tuvieron que existir en mi árbol genealógico para que yo estuviera aquí, pero también mis maestros y mentores, mi amor, mis amigas y hermanas del alma que cuidan mi corazón y creen en mis sueños.

Mis papás y todas sus enseñanzas sobre generosidad, ser una buena persona y tener Fe siempre.

Mis escuelas, mis amigas de la infancia, mis maestras tradicionales y sus enseñanzas que, a través de la religión me hicieron una niña sumamente sensible, que disfrutaba con las historias, las enseñanzas y la poesía dentro de las escrituras, que rezaba con fe y esperanza.

Mi abuelo que desde niña creyó en mi y nunca desaprovechó cada oportunidad para decirme que mis proyectos estaban "destinados" a servir a mucha gente. A veces, cuando dudo de mi, me pongo en sus zapatos y pienso "¿qué diría mi abuelo?" y encuentro esa mirada que me hacía falta para seguir caminando. Un beso al cielo, mi búho favorito.

Clo, Lucía, Ale B, Karla, mis amigas de vida que me han enseñado el ímpetu de exprimirle todo el jugo a la vida, han sido mi consciencia y lógica, y me han mostrado cómo pueden reinventarse desde cero como el ave fénix, gracias por confiar en mi, por llorar conmigo y estar siempre que las necesito.

Mi amor, Alfredo, que me ha dado la fuerza, la confianza y el amor incondicional que ha sido como mi escudo protector de todo lo que iba a necesitar sortear en este camino de aprendizaje personal. Eres todo lo que no sabía que necesitaba.

Mi súper equipo Descubre... Cass por creer en este proyecto y siempre estar buscando maneras de hacerlo mejor y más eficiente y bello. Gracias por cuidarme, por preocuparte por mi, por esas cosas que no se pagan con nada. Yin y las incesantes carcajadas tan necesarias para este trabajo... Luna, Estela, Noemí, Gaby C y Gaby H, gracias por su presencia amorosa, su inteligencia y su integridad conmigo y con las alumnas de Emociones Educadas, me siento como diosa hindú con 16 brazos extra para hacer llegar el mensaje de empoderamiento del que cada una es una gran embajadora.

Mis maestras, mentoras y hermanas del alma

Jessica Vázquez, quien me ayudó a tomar consciencia de que el dinero es una habilidad que puede desarrollarse, y quien me enseñó que significaba “apoyar en una crisis”, cuando muy al inicio de nuestra relación le conté un agobio y pregunté “tienes alguna sugerencia?”, y respondió “no, pero tengo 10 minutos, te marco”. Gracias amiga, eres una joya.

Lilia Graue, quien ha sido no sólo uno de los principales pilares en mi desarrollo personal sino una de las personas más generosas que he conocido, que ha modelado para mi cómo se siente, se lee y se ve una presencia compasiva. Jamás te podría pagar todo lo que has hecho en mi vida, Lilia querida.

Ale Villegas, primero mi alumna, luego mi amiga y ahora mi socia de la Colección Descubre tu Manifiesto, gracias por tu incondicional, honesta, íntegra y muy amorosa presencia en cada mensaje, llamada y crisis.

Andrea Gómez, por ser una de las feministas contemporáneas más comprometidas, más humanas y más valiente que conozco. Es un placer tenerte entre mis amigas y maestras de vida.

Gaby Luna, quien me enseñó a salir de una crisis de ansiedad a través del permitir que mi cuerpo “se sacudiera”, y que a partir de entonces se ha vuelto una enorme influencia en mi sanación personal, tanto en alma como en cuerpo. Eres la hermana que no tuve.

Kelly Behrend, por tener una de las mentes más brillantes, profundas y científicas que he encontrado en el mundo de la espiritualidad. Siempre cuestionando, siempre analizando y encontrando similitudes. Pero más que todo, por enseñarme cómo es sufrir con el otro sin perderte en el otro.

Becca Piastrelli, la primera mujer que encarnó para mi lo que significaba y cómo se veía la sororidad, que no es otra cosa mas que el amor traducido en acciones que visibilizan a la otra persona, respeto a sus deseos y necesidades y presencia incondiconal.

Layla Martin, la “diosa sexual” que jamás se ha subido al pedestal, a pesar de encarnar perfectamente teoria y práctica de la sexualidad holística, y ser una de las personas más inclusivas y amorosas que entiende que el sexo es un regalo humano muy complejo, no solamente un acto mecánico.

Mary Lofgren, quien me ayudó a reconciliarme con ser, estar, sentir y experimentar a través de mi cuerpo y mis sentidos, a reconectar con mis sensaciones y gustos simples… como un masaje de pies con aceite de lavanda o una meditación de 10 minutos a medio día de un lunes.

Sarah Jenks, por ser la primera en hablarme de hacer las paces con mi cuerpo y desatar con esa propuesta una revoulución de aceptación personal y corporal.

Mis niñas... Alana, Regina, Elena, Ana Lucía, Juliana, Cayetana, Belén, Andrea. Gracias por formar parte de esta nueva generación que tengo el orgullo de tocar y ponerle cara como "las que siguen" y pensar que es por ustedes, sus amigas y toda su generación que este trabajo es necesario.

Es gracias a ese linaje que hoy puedo estar aquí contigo, aprendiendo juntas.