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Cassandra, “hermana de los hombres”

Mi nombre es Cassandra, nombre de origen griego que significa hermana de los hombres, y vaya que me identifico con su significado.

Mis hermanos, mis compañeros

Sólo tengo un hermano varón. Él fue mi compañero de aprendizajes y aventuras durante toda mi infancia y adolescencia. Sus amigos, se convirtieron en mis amigos, y hermanos también. Yo era la invitada de honor a cualquier expedición de locura que a mi hermano se le ocurriera llevar a cabo. Desde construir una avalancha con un pedazo de puerta y patinetas, hasta ir casa por casa a pedir “madera que le sobre” para construir nuestro fuerte en el árbol.

Mi círculo de amigos siempre se ha visto superado, en número, por hombres. Mucho tiene que ver la relación que tuve con mi hermano. Esto me ha dado grandes cualidades que agradezco, aunque también me ausentaron de otras que poco a poco he venido aprendiendo.

hermanos abrazándose

También tengo una hermana mujer. ¡Gran mujer!, que se ha convertido en mi amiga y cómplice con el paso de los años.

Nuestra diferencia de edad nos separó cuando yo era una niña y ella se fue a estudiar la carrera. Para mí, ella era esa persona importante que llegaba de visita sólo en fechas especiales. Había que mantener respeto… Existía una gran brecha entre ambas que, ¡gracias al cielo!, se rompió por completo una vez que entré a la universidad. No me he puesto a pensar por qué sucedió de esa manera, pero lo agradezco.

Hoy somos grandes amigas que estamos siempre para apoyarnos, acompañarnos o decirnos: “Ya bájale a tu drama, ¿no?”.

hermanas abrazándose y disfrutando

Mis padres, mis maestros

Tengo un padre que me enseñó, y continúa haciéndolo, que puedo tener todo lo que desee; que el esfuerzo y la disciplina siempre se cosechan; que no paramos de aprender y que, si quiero algo, debo mantenerlo siempre en la mira y aprovechar cada oportunidad que me acerque a ello.

Tengo una madre que me enseñó que el amor y el tiempo todo lo curan; que un abrazo puede unir pedacitos de esperanza; y que su voz es tan poderosa, que envía partículas de magia, a travez de un teléfono, capaces de reparar un corazón roto.

Mis padres son dos seres fuertes y amorosos, que la mitad de su día discuten y la otra mitad ríen. Ambos tan parecidos y diferentes al mismo tiempo, que ya desde hace unos años están aprendiendo a ser novios otra vez… Creo que no van tan mal…

familia sentada en un árbol

La hermana pequeña

Ser la más pequeña de tres hermanos me ha colocado en un espacio social que ha hecho que lo primero que me dicen es: “seguro eras la consentida”. Lo cierto es que no era la consentida. Creo, de hecho, que fui la más “descuidada” (en un MUY BUEN sentido). Supongo que el miedo de los papás con el primer hijo puede ser tan grande que tratan con todas sus fuerzas de hacer las cosas perfectas. Cuidan cada detalle.

Para cuando llegué yo, ya sabían que si me caía, no pasaba nada… si comía tierra, no pasaba nada… si quería subirme a un árbol, no pasaba nada. Y lo cierto es que todo este “descuido” también me dio mucho espacio para hacer de las mías cuando quería. Yo, sabía que si me quería subir al árbol, no me iban a hacer mucho caso, ni para cuidarme ni para ayudarme. Tenía que ver cómo me las arreglaba para llegar arriba sin lastimarme. Así que pensaba mil formas de llegar arriba o “negociaba” con mi hermano para que me ayudara. Esa seguridad ha sido un GRAN regalo. Aunque bueno… viéndolo desde fuera, claro que mis papás vivían pegados a la ventana, rezando a todo lo que se les ocurría, para que no terminara con huesos rotos en el intento.

Las personas que me rodean

Me ha tocado compartir este mundo con seres realmente extraordinarios. Confío en que las personas que me rodean son buenas y que las experiencias que vivo siempre tienen un mensaje.

Hoy comparto mi viaje con un hombre inteligente, creativo, místico y con el mismo amor al descubrimiento que yo. Juntos hemos aprendido grandes cosas tanto personales como profesionales. Somos pareja, somos amigos y somos socios.

una pareja pasándola bien

Confío en que todos estamos aprendiendo a ser nosotros con ayuda de cada persona que se cruza en nuestro camino. Y si “equivocarnos” nos ayuda a aprender aunque sea una pequeña cosa, entonces todo vale la pena.

Mi nombre es Cassandra, nombre griego que significa “hermana de los hombres”. Me gusta mi nombre, me gusta su significado. Soy veracruzana de nacimiento. Soy buscadora, viajera y soñadora, y ha sido un honor estar en tu lectura del día de hoy.

¿Tú sabes qué significa tu nombre? ¿te sientes relacionada con su significado?
¡Te mando un abrazo!

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